miércoles, 8 de junio de 2011

Sexualidad Humana: Sexualidad Humana

Sexualidad Humana: Sexualidad Humana: "

En los humanos, la sexualidad adopta características diferentes, porque el hombre es más complejo, es consciente de si mismo, presiente un destino trascendente y no puede vivir sin atribuir un sentido a su vida.
En virtud de la complejidad social y de la cultura que él mismo ha creado, no puede permitirse el libertinaje y la decadencia moral que pondría en peligro su propia creación, fenómeno que se ha registrado en las más grandes civilizaciones antiguas y que está ocurriendo también en nuestros tiempos.
El sexo, como el hambre y la sed, son necesidades orgánicas. Mientras el hambre y la sed pueden terminar con nuestra vida si no se satisfacen, la necesidad sexual se puede postergar o ser reemplazada por otros intereses sin afectarnos física o emocionalmente.
El hombre trasciende sus instintos y puede derivar su energía sexual hacia fines no sexuales orientados hacia objetivos socialmente valorados.
Según Sigmund Freud, científico que desarrolló con mayor profundidad una teoría sobre la sexualidad, la pulsión sexual pone a disposición del trabajo cultural, cantidades de fuerza extraordinariamente grandes, en virtud de la particularidad singularmente marcada en dicha pulsión, de poder desplazar su fin sin perder su esencial intensidad.
Esta capacidad de reemplazar la meta sexual originaria por otro fin, que ya no es sexual pero que se le halla psíquicamente emparentada, la denomina capacidad de sublimación.
Freud sugirió también la posibilidad del hombre de sublimar también sus pulsiones agresivas. El deporte es considerado una de las formas aceptables y saludables de canalizar los impulsos agresivos.
La sexualidad humana es una función natural muy importante de nuestra vida que debe ser ejercida con responsabilidad y por amor.
Debe ser necesariamente placentera porque si no fuera así ya estaríamos extinguidos como especie; pero en la actualidad se ha convertido en una obsesión compulsiva.
Los casos de violaciones se han incrementado a pesar que supuestamente el hombre debería haber evolucionado, ya que existe un mayor control de los delitos, mayor interés por el respeto a los derechos humanos y una mayor contención social y educacional.
Sin embargo, la vida está centrada en el sexo, que no sólo promueve la actividad de los potenciales violadores sino que también obtiene beneficios del comercio sexual en todos los ámbitos.
El dinero que reporta el sexo en las grandes ciudades, podría acabar con el hambre y la pobreza en el mundo, que son los elementos que ocasionan las conductas antisociales.
La idea de la monogamia como algo intrínseco a la naturaleza humana todavía se discute, pero hay que reconocer que siempre han existido en gran proporción, parejas monógamas en todas las épocas. Actualmente lo que se considera aceptable generalmente es la pareja estable y fiel con o sin el objetivo de formar una familia.
Los animales viven en un mundo cerrado atados a los instintos; los seres humanos logran trascender los límites de sus instintos y pueden ejercer su libertad para continuar con la creación.
La madurez sexual es posible cuando la personalidad tiene una identidad firme, porque el sexo es un acto de entrega de una persona a otra y si no hay identidad no puede haber entrega.
Los seres humanos no pueden ser considerados descartables y utilizados para relaciones sexuales ocasionales, no sólo por los peligros que acarrean sino porque una relación sexual debe ser compartida y por amor, haciéndose cargo y comprometiéndose ambos con los resultados.
Las estadísticas demuestran que el hombre es más infiel que la mujer. Esta condición lejos de hacerlos más hombres pone en duda su hombría, porque estudios psicológicos realizados sobre la personalidad de Don Juan Tenorio, célebre protagonista del drama escrito por José Zorrilla en el siglo XIX, demuestran en él una homosexualidad latente, porque al frecuentar tantas mujeres, se pone en evidencia que ninguna mujer lo puede satisfacer y lo que realmente está buscando es a otro hombre.
El sexo es una consecuencia del amor, la forma más íntima de expresarlo. Es un medio para experimentar la fusión absoluta y definitiva de dos almas que se aman

viernes, 3 de junio de 2011

¡¡¡ psicoanalisis ¡¡¡

 http://www.psicoanalisis.org/ 



PSICOANÁLISIS DE HOY



El psicoanálisis es una de las principales ramas o escuelas de la psicología. a tenido repercusiones muy importantes en la forma en que esta ciencia trabaja, en sus principios y en su aplicación, sobre todo en la clínica.

A pesar de todo, sus resultados no son tan buenos como se esperaba de ellos, por lo que su mayor importancia hoy en día está en el desarrollo teórico de la psicología.

Tiene, sin embargo, muchos detractores y no es universalmente aceptado y sus resultados son muy discutibles (y discutidos).



http://www.aperturas.org/




                      




¿Qué es el psicoanálisis?

El psicoanálisis difícilmente puede ser definido por una sola palabra; es teoría y técnica, es un método de investigación de lo inconsciente y un tipo de tratamiento de los padecimientos mentales y emocionales; es también una forma de entender y analizar no sólo los procesos individuales que acontecen en el consultorio sino también los procesos sociales y culturales.
La mayor parte de la teoría y la técnica psicoanalíticas se fundan en la práctica clínica, de ahí que no se puedan separar y que los hallazgos de Sigmund Freud y de sus  seguidores sigan siendo vigentes. Sin embargo, el psicoanálisis no es como se cree algo antiguo que no ha sabido adaptarse a nuevas y conflictivas situaciones, al contrario, a pesar de sentar sus bases en los escritos de Freud, se encuentra en constante movimiento y tanto la teoría como la técnica se han ido modificando según las necesidades actuales de la población y los nuevos descubrimientos.
El psicoanálisis es una investigación de lo inconsciente, y este proceso de investigación es lo que va aportando entendimiento y alivio en los pacientes. Se trata de una técnica para profundizar en el conocimiento de los padecimientos emocionales y los procesos mentales de la persona que acude a tratamiento o análisis (a la que se llama paciente o analizado).
En el análisis no se trata de que el paciente aprenda o desaprenda cosas, ni de que el psicoanalista lo eduque o le enseñe la manera correcta de ser, sino de que cada paciente tenga su propio proceso, encuentre respuestas a conflictos y modifique lo que vaya siendo necesario sin dejar de ser quien es.
Esto puede sonar ciertamente vago y confuso, sin embargo es imposible dar con recetas mágicas y asumir que existe una sola respuesta a cada conflicto, ya que cada proceso psicoanalítico es una aventura diferente que tanto el analista como el paciente tendrán que ir viviendo juntos para ir encontrando los caminos.
En el tratamiento psicoanalítico existe una regla fundamental, y ésta es que el paciente durante las sesiones hable y diga todo lo que se le ocurra y le pase por la cabeza, sin censura. No importa qué tan penoso o insignificante sea el pensamiento, o la reacción que imagine éste tenga en su analista, es de vital importancia para el proceso que el paciente lo ponga en palabras. El psicoanalista por su parte, se comprometerá a guardar absoluta confidencialidad de lo que se hable durante las sesiones. El hablar lo más libremente posible es lo queasegurará un mejor trabajo y un mayor acceso a lo inconsciente. Lo inconsciente se dice de todo aquello que por distintas razones no ha sido permitido de acceso a la conciencia. Está constituido por contenidos reprimidos que buscan regresar a la conciencia (estos contenidos han sido bloqueados u olvidados por ser intolerablespara el individuo) o bien por contenidos que nunca antes han sido conscientes.
Lo inconsciente se manifiesta a través de los sueños, de los lapsus (decir una palabra por otra), de los eventos
aparentemente accidentales (que Freud llamó actos fallidos) y de los síntomas en general. El análisis de las manifestaciones de lo inconsciente junto con el discurso del paciente y la manera en la que vaya hilando sus pensamientos en las sesiones es lo que va a permitir que el psicoanalista, mientras acompaña al paciente en el proceso, haga interpretaciones que permitan esclarecer la conflictiva e ir encontrando nuevos caminos de exploración.
El proceso psicoanalítico busca que la energía mental que está ocupada en mantener los conflictos a raya, así como en mantener los recuerdos penosos en el olvido,  pueda irse liberando al analizar el por qué de estos fenómenos; a la larga cuando esta energía va siendo liberada puede quedar a la disposición de otras actividades que le permiten al paciente no sólo sentirse más libre y cómodo en lo cotidiano, sino lograr nuevos objetivos y metas. Me dirán que todo esto suena muy bien, pero me dirán también que ¿por qué entonces cuesta tanto tomar la decisión de entrar en un proceso psicoanalítico, y una vez adentro permanecer en éste? Pues porque nunca es fácil abrir cosas dolorosas, nunca es fácil recordar cosas que por algo hemos tenido que mantener en el olvido,por más que sepamos que al final esto nos producirá alivio, pasar por ahí cuesta trabajo… Freud decía que es como ir al dentista, cuando se acercan las pinzas al diente que necesita ser intervenido no podemos evitar querer voltear la cara o salir corriendo, aunque sepamos que es la única manera de que deje de doler.
A través de un proceso psicoanalítico, el paciente puede lograr disminuir los síntomas cotidianos que le impiden sentirse bien (insomnio, preocupaciones excesivas por cosas insignificantes, ansiedad, tristeza, solo por dar algunos ejemplos), también podrá ir resolviendo conflictos anteriores que han quedado congelados pero siguen causando molestia. El hecho de acudir a tratamiento permite además tener un espacio de descarga en donde la persona pueda liberar todo tipo de angustias y así ver con más claridad. Finalmente el psicoanálisis, a diferencia de la mayoría de los otros tipos de psicoterapia que se enfocan exclusivamente a la desaparición del síntoma, favorece, y ésta es una de sus principales funciones, el conocimiento profundo de uno mismo.
Existen ciertas creencias y mitos acerca del psicoanálisis que me gustaría desmentir ya que impiden el acercamiento de las personas a esta disciplina. Se cree por ejemplo que en el psicoanálisis todo es hablar del pasado, de la infancia y de la sexualidad.
El psicoanálisis sí trabaja con la historia del individuo y con sus recuerdos, pero entendidos desde el presente y lo que representan ahora para el sujeto. En cuanto a la idea de que el psicoanálisis solo piensa en sexo, hay  que decir que es cierto que se trabaja con muchos de los aspectos de lo sexual, pero lo sexual entendido como el impulso que da vida y pone en movimiento, no forzosamente como el acto en sí.
Otra de las ideas que se tiene es que es muy caro y que nunca acaba. En general el precio es variable y va a depender de las posibilidades del paciente, es importante que para él sí represente un esfuerzo de manera que valore su propio tratamiento, pero que esto tampoco le impida llevar su vida normal. Además, existen lugares endónde se puede solicitar tratamiento psicoanalítico con precios al alcance de todos.
En cuanto al mito de que el psicoanálisis nunca acaba, hay que decir que es cierto que un proceso de este tipo puede durar un cierto tiempo, pero esto dependerá del grado de profundidad que el individuo quiera alcanzar y de la constancia con la que lleve su tratamiento. Tal vez nunca acabe en el sentido de que los seres humanos somos, yo diría afortunadamente, complejos y estamos en constante evolución, lo que hace imposible terminar de explorar en las profundidades de lo inconsciente.
Esa búsqueda tal vez nunca acabe, el tratamiento sí. A estas ideas se añaden las caricaturas del psicoanalista  distante, frío, que nunca dice nada y cuyo silencio es imperturbable. Esto tampoco me parece acertado, existen estilos y cada psicoanalista es una persona distinta, sin embargo, a la fecha no he conocido, ni oído mencionar a un psicoanalista que cumpla con las características de la caricatura antes mencionada.
El psicoanálisis es complejo y así como los psicoanalistas tienen, como parte de su formación, que pasar por su propio proceso de análisis para poder ser psicoanalistas, creo que la mejor manera de entender y resolver las dudas acerca de lo que es el psicoanálisis es vivirlo en carne propia. Ir al psicoanalista no nos hace más locos.
Si me preguntaran cuando es el momento de empezar un proceso psicoanalítico, les contestaría que siempre.
Es frecuente que esperemos a estar en un momento de crisis para buscar este  apoyo, lo que es muy importante y totalmente válido, sin  embargo, es que no es necesario esperar a que esto suceda para querer investigar en las profundidades de nuestro inconsciente.